Hard times for a lone whistler

Thoughts, views and events in the life of a lone Whistler.

miércoles, abril 12, 2006

Más sobre la SS

Se me olvidó comentar anoche que, previsor de mí, decidí entrar en un bar a echar una caña (entiéndase, en el retrete). Se me ocurrió que El Alcaraván sería un buen sitio, ya que tiene dos plantas. Así, los camareros de la planta de abajo podrían pensar que iba a la planta de arriba y no me dirían nada al verme pasar hacia el servicio.

Entré, fui hacia el servicio, hice como que buscaba a alguien, y vi que un camarero se asomaba detrás de la barra. Seguí mirando como si buscara y no encontrara y me piré. Primer fallo.

Me fui a la puerta de la Clerecía, donde terminaría la procesión, y decidí entrar en el bar que está justo enfrente. Pediría una coca-cola, aunque sólo fuese, mearía, y me iría a esperar agusto. Como vi que tenían una nevera con latas, decidí que un aquarius sería mucho mejor de vistas a dormir cual bebé por la noche, así que me cogí uno. "Uno cincuenta". Hostia con el aquarius y las procesiones. En fin, había que ir al servicio a cualquier precio, así que con el rabo entre las piernas (¿mejor contexto que éste?) fui al baño unisex y alivié mis necesidades. Ahora que lo pienso, podía haber meado fuera de la taza aposta, pero uno es muy civilizado y no cree en la venganza.

2 Comentarios:

At 12 abril, 2006 18:21, Blogger Jean Bedel said...

En cuestiones de alivio, no hay precio que valga, se paga lo que sea :-)

 
At 12 abril, 2006 21:09, Blogger RinzeWind said...

Por mucho que digan los nazis, lo que realmente crea un hombre nuevo es una buena meada.

 

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